sábado, 2 de mayo de 2009

Muchas veces oímos, pero no escuchamos

Alguna vez dije a manera de disculpa a mis invitados mientras les servía un pedazo de torta: "Prueben un poco, la compré personalmente en la pastelería". Lo que dije en son de broma no fue escuchado, pues para mi sorpresa algunos me dijeron que me había quedado exquisita; otros, que les diera la receta; alguien más que mis tortas eran deliciosas. Inclusive, uno de ellos no se explicaba cómo podía dedicarme a hacer un postre tan laborioso con el escaso tiempo que mi trabajo me permitía. En fin, ninguno escuchó cuando dije que la torta provenía de una pastelería.
Generalmente nadie escucha a nadie, pues mientras otra persona habla, nuestros pensamientos van de un lado a otro y a mucha velocidad; juzgamos, planificamos, criticamos, nos preocupamos, pensamos que el otro está equivocado y preparamos nuestra estrategia para descalificar a quien nos habla. Recordamos los asuntos pendientes y sólo captamos la mitad de lo que nos están diciendo. Saber escuchar es la clave para el éxito de una relación de pareja, de amistad y de negocios.

Escucha con el ciento por ciento de tu atención. Muestra que tu atención es activa. Escucha con tus oídos, con la mente, con el espíritu e, incluso, con tu actitud. No hay nada más molesto que la persona que escucha mire el reloj, golpee con sus dedos el escritorio, observe por la ventana, se cambie de posición o bostece.

Mira a los ojos de la persona que te habla. Hazlo asintiendo en señal de aprobación o haciendo un comentario corto como: "claro", "entiendo"… Bloquea todo tipo de distracción como puede ser pensar en que tienes que irte o que te pica la planta del pie.

Mantén la conversación. El éxito social consiste en desarrollar la habilidad de sostener una buena conversación. Escucha con tranquilidad y no te desesperes buscando la manera de contar tu historia al mismo tiempo. Cuando la pelota de la conversación esté en tu cancha, no te quedes con ella, devuélvela lo más pronto que puedas. Ello será tu éxito. Hacer esto no significa que no tienes nada que decir; por el contrario, muestra que estás muy interesado en lo que estás escuchando y que quieres oír más. Son muchos los que hablan, pero, en realidad, muy pocos los que escuchan.

Sintonízate con la conversación: Si tu amigo te está hablando de la cantidad de problemas que tiene en la oficina, no le digas que eso nos pasa a todos, más bien cámbiale la conversación, haciéndole un comentario sobre el partido de fútbol del fin de semana pasado. Desarrolla la sensibilidad necesaria para comprender lo que la otra persona te está diciendo, si no, seguramente interpretará que no te interesa su comentario. Permite que tu amigo descargue sus sentimientos o aclare sus problemas.

Descifra detrás de las palabras el verdadero mensaje. Si tu compañero llega molesto a casa y pregunta qué hay de comer, tú le respondes y él dice: "En esta casa siempre comemos lo mismo, no sé qué hacen con el dinero que con tanto trabajo me gano… En realidad lo que quiere decir es que ha tenido un terrible día en la oficina, que tiene mucho estrés, que está preocupado… y si sabes escuchar, reconocerás el dolor, la frustración o el cansancio en sus comentarios. Conservar la calma, antes de responder a ese tipo de comentarios de forma agresiva y defensiva, lo ayudará a expresar sus sentimientos, evitará una pelea entre ustedes y favorecerá la comunicación. Además, ambos ganarán confianza y esto fortalecerá la relación de pareja.

Evita juzgar. La mayoría de las veces cuando escuchamos nos colocamos en la posición de jueces omnipotentes. Creemos saber lo que es bueno o es malo y dictamos juicios sin compasión, sin darnos cuenta de que al hacerlo cortamos inmediatamente la comunicación. Por ejemplo, cuando tu pareja llega tarde a recogerte o a la cita que tenían, en lugar de reclamarle el retraso, diciéndole que tienes mucho tiempo esperando y que no te importan sus excusas… exprésale tu incomodidad y preocupación por la espera, y permítele que te dé las razones de su tardanza. Esto hará que la relación crezca a través de la comprensión, la confianza y el respeto.


Escuchar es un acto sublime de amor con el prójimo, es una acción desinteresada que nos permite escapar del frío de la soledad y el aislamiento para entrar en el círculo del calor humano, de la amistad, de la solidaridad y la comprensión.

Entrégale al mundo toda tu atención y te sorprenderá descubrir cómo esto cambiará tu vida y la de los demás.

1 comentario:

jonàs :D dijo...

cierto. seguro q te quedo buenisimas las crepes.


;) nice work

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