jueves, 26 de febrero de 2009

52 claves para darle vida a tu corazón

"Ocúpate
de mantener
la llama del amor viva con frases bonitas, respetos, comunicación
y caricias"

1 Haz un calendario personal. Señala en él cada una de las fechas que son importantes porque te conectan a emociones y sentimientos positivos.

2 Haz una oración para pedir felicidad. Orar funciona. Vale la pena hacerlo para agradecer por lo bueno que llega a nuestra vida y también para pedir regalos y bendiciones.

3Las dificultades son temporales. Generalmente somos nosotros los que les damos fuerza y poder a los momentos difíciles con nuestros miedos y pensamientos.

4 Usa aromas agradables. Oler puede mejorar tu estado emocional. Enciende una velita o una varita de incienso antes de ir a la cama, dormirás más profundo y relajado.

5 Envía un mensaje de apoyo y cariño. Haz una nota con frases como: ¡Eres especial!, ¡Te quiero mucho!, y colócala en un lugar donde tus seres queridos puedan encontrarla.

6 Llénate de cariño. Sólo por un día evita juzgar y criticar a tus seres queridos. Piensa en ellos con amor, y practica aceptarlos como son.

7 Crea un ritual para levantarte. Puedes escuchar tu música preferida, meterte en la cama unos minutos más con tus hijos, preparar un desayuno especial.

8 Mantén la esperanza. Cierra los ojos y recuerda alguna situación que te inquiete, respira e imagina que vienen ángeles en tu ayuda, que todo se resuelve de la mejor manera.

9 Mira el cielo. Detente por unos minutos para observar y disfrutar del cielo, mira como se mueven las nubes, las formas que crean, reconoce los colores, siente la paz.

10 Aprende de tus errores. Reconoce tus errores, acéptalos y en lugar de castigarte, pregúntate: ¿Qué puedo aprender de esto? y ¿qué puedo hacer para corregirlos?

11 Asume un reto. Si de vez en cuando te sientes desmotivado, plantéate un reto, vence alguna limitación o aprende algo nuevo. ¡Siempre podemos volver a comenzar!

12 Respira desde tu abdomen. Imagina que tu abdomen se llena de aire y luego bótalo suavemente. Esto te ayudará a bajar la tensión y el estrés.

13 Reconoce la puerta que está abierta. En lugar de quedarte parado y sufriendo frente a la puerta que se cerró en tu vida, busca la otra que seguro ya está abierta y comienza de nuevo.

14 Consiéntete un poco. Generalmente vivimos para complacer a otros. De vez en cuando date un gusto sin sentirte culpable, ¡eres especial y te lo mereces!.

15 Haz una caja de recuerdos. En una caja mete objetos que te recuerden los gratos momentos. Abrela con frecuencia y conéctate a ellos.

16 Administra las noticias negativas. Es bueno mantenerse informado, pero escuchar sólo noticias negativas puede elevar el nivel de ansiedad y estrés.

17 Guarda una foto inspiradora. Elige la foto de un paisaje, una mascota o un ser querido que con sólo mirarla te haga sentir alegría y amor.

18 Suelta la tensión de tus hombros. Toma aire mientras subes los hombros, déjalos ahí por unos segundos, luego exhala y bájalos lentamente. Hazlo varias veces.

19 Haz un cumplido. Tómate un par de minutos para hacerle un cumplido a otra persona.

20 Practica el perdón. Llena tu corazón de amor y envíale un pensamiento de perdón a esa persona que te hirió. Sana el resentimiento y libérate de ese recuerdo.

21 Toma un poco de sol. Tomar unos minutos de sol temprano en la mañana te ayudará a sentirte bien y a dormir mejor.

22 Aprecia el momento de llegar a casa. Detente unos minutos antes de abrir la puerta para sentir que llegaste a tu hogar a salvo. Deja afuera todas las preocupaciones.

23 Realiza un acto bondadoso. Hacer acciones solidarias, positivas y amorosas nos ayuda a sentirnos mejor.

24 Baja el estrés. Haz una lista con todo lo que tienes pendiente y ocúpate de las cosas más sencillas.

25 Sonríe. Asume el compromiso de sonreírle a todas las personas con las que te encuentres. Obtendrás una sonrisa de vuelta.

26 Camina una hora al día. Prueba caminar al aire libre para oxigenarte y relajar la tensión.

27 Reúnete con tus amigos. Llámalos e invítalos a compartir un buen rato.

28 Canta en la ducha o en el carro. Atrévete a cantar a pesar de tu temor a hacer el ridículo. Te sentirás muy bien.

29 Camina descalzo en el jardín. Hazlo imaginando que todas tus preocupaciones las absorbe la tierra.

30 Revive momentos felices. Ve al rescate de los momentos gratos de tu vida, recuérdalos con detalle, y llénate de los sentimientos positivos que te produjeron.

31 Juega con tus hijos. Comparte con ellos un buen partido de su deporte favorito, un juego de mesa o una buena película. Acércate a ellos y hazlos sentir queridos.

32 Abrete a recibir. A veces podemos estar ciegos a los regalos. Acepta y valora todo lo que recibes.

33 Bebe agua al levantarte. El corazón, la sangre y los riñones forman una unidad que se limpia y purifica a sí misma, sin embargo su eficiencia depende del volumen de agua que circule por ella.

34 Mantente enamorado. Ocúpate de mantener la llama del amor viva con frases amorosas, respeto, caricias y una buena comunicación.

35 Practica técnicas de crecimiento interior. El yoga, la meditación o la visualización te ayudan a afrontar serenamente los conflictos y a mantener tu balance emocional.

36 Escucha con atención. Atender a los demás enriquece tu vida y fortalece tus relaciones personales.

37 Practica la gratitud. No hay mayor fuente de plenitud que el agradecimiento.

38 Simplifica tu vida. Este puede ser el momento ideal para reducir tu lista de necesidades, tal vez tienes mucho más de lo que puedes usar y disfrutar.

39 Combate la soledad. ¿Estás solo? Deja de esperar y toma la iniciativa de buscar un poco de compañía.

40 No lo tomes a modo personal. Extiende tu comprensión hacia las actitudes y el comportamiento de los demás, piensa que están muy ocupados o que no se dieron cuenta.

41 Planta una flor. Elige un lugar de tu casa donde sembrar una planta. También puedes hacerlo en un lugar público, y compartir esos sentimientos con los demás.

42 Reconcíliate con tu familia. Vale la pena acercarte a ellos para compartir e intercambiar de vez en cuando cariño y compañía.

43 Reparte abrazos. Tus abrazos pueden acompañar, apoyar, sanar y transmitir cariño y amor, abraza con todo el cuerpo, como cuando eras niño.

44 Desarrolla tu sentido del humor. Reír es terapéutico, y hacerlo a carcajadas es mucho mejor.

45 Deja la violencia. No te dejes llevar por la ira, cada vez que la sientas venir, respira profundo. Es preferible caminar un rato, antes de reaccionar agresivamente.

46 Practica la tolerancia. Aprende a reconocer las semejanzas primero que las diferencias para encontrar los elementos en común que nos permitan conversar y llegar a acuerdos.

47 Sé auténtico. No uses máscaras para complacer a los demás, atrévete a ser tú mismo.

48 Deja salir tu niño interior. Date permiso para ser espontáneo, para sorprenderte por los milagros, para jugar y disfrutar más la vida.

"Acércate a Dios también para dar gracias por todos sus regalos y bendiciones"

49 Mantén una actitud positiva. Decide buscar y resaltar los aspectos positivos de cada situación. Deja de quejarte y de lamentarte.

50 Presta servicio. Infórmate sobre las iniciativas que existen para prestar servicios comunitarios y colabora con alguno de ellos.

51Establece contacto con la Divinidad. Acércate a Dios también para dar gracias por todos sus regalos y bendiciones. Confía en que su presencia te acompaña, guía y apoya en todo momento.

52 Suelta el pasado. Deja de preocuparte por el futuro, vive el presente.

Pura vida

“Un hombre entró a un cementerio y pasó por un pabellón que le despertó mucha curiosidad, pues las lápidas tenían descripciones fuera de lo común. Una de ellas decía: ‘Aquí yace Alberto Pérez que vivió ocho meses y cuatro días’. Otra: ‘Juan, quien vivió siete meses y veinte días’. Unos pasos mas allá, otra placa rezaba: ‘Martha, quien vivió tres meses y doce días’.

La cantidad de inscripciones de esa clase le hizo suponer que estaba en un cementerio de niños. Y en ese momento vio venir a uno de los encargados del lugar y le preguntó:
- ¿Por qué anotan el tiempo que estos niños vivieron?
- ¿Por qué tantos niños muertos? ¿Acaso fue una epidemia?

El cuidador respondió:
- En este pueblo acostumbramos entregarle una libreta a cada joven en la adolescencia. En sus páginas deben anotar los momentos mas importantes de su vida y al frente el tiempo que duró ese disfrute. Desde entonces el chico registra los momentos que gozó intensamente y su respectiva duración. Casi todos describen, por ejemplo: la emoción de su graduación, los minutos que duró y lo que sintieron, la voz amable de los cumplidos recibidos, y el tiempo que duraron los sentimientos a ellos asociados. Así también las navidades, el primer beso, los cumpleaños, el día de su matrimonio, el nacimiento de su primer hijo, el viaje deseado, el encuentro repentino con un ser querido….. Y este, al final es el tiempo vivido, el tiempo que verdaderamente cuenta. Porque existimos para ser felices, para disfrutar de lo que nos rodea, para satisfacernos de ayudar a otros, para llenarnos de gozo por la labor cumplida, para crecer y estar en paz. Lo demás, amigo mío, no es vida”.

Me encanta este cuento, porque su reflexión nos lleva a preguntarnos: ¿Cómo hemos vivido? ¿Cuántos momentos felices, de satisfacción y tranquilidad hemos experimentado y compartido? Y no para juzgarnos y evaluarnos de forma crítica e implacable, sino para hacernos otra pregunta: ¿Cómo vamos a vivir el resto de nuestra vida, de la misma manera? Pocas veces nos detenemos para pensar en la vida que llevamos. Nos levantamos e iniciamos una carrera llena de actividad frenética que, a lo largo del día, nos lleva a cumplir con el deber, la obligación y la responsabilidad, muchas veces sin que sepamos si nos sentimos a gusto con todo ello. Poco a poco, y sin darnos cuenta, nos vamos acostumbrando a ese estilo de vida serio y cargado donde la sonrisa, la esperanza, el buen humor, la espontaneidad, la gentileza, la camaradería, el disfrute, la contemplación, la capacidad de asombro y la observación van desapareciendo lentamente de nuestros días. Y, en la medida en que nos acostumbramos a esto, nuestra vida queda reducida a la mínima expresión. Perdemos el placer del contacto con los demás, la capacidad de compartir y disfrutar del cariño hacia nuestros seres queridos, ya no tenemos la motivación para soñar y levantarnos con la convicción de que podremos alcanzar nuestras metas personales, ya no nos detenemos a contemplar y llenarnos con la belleza de una flor, una puesta de sol o un cielo estrellado…

Nos acostumbramos a ahorrarle calidad a nuestros días, poco a poco se nos va gastando la vida y, al dejarnos envolver por la costumbre, nos perdemos la oportunidad de vivir con pasión.

¡Venzamos la costumbre, despertemos de ese letargo a donde nos llevaron la rutina, el estrés y el exceso de obligaciones!

Herramientas
Administra bien tu tiempo. Cumple con tus horas de trabajo, pero planifica en el resto de tu tiempo actividades para despejar tu mente, relajar tu cuerpo, y para compartir y disfrutar.

Manten una actitud positiva. Llena tu mente de pensamientos positivos, aprende a ver oportunidades y posibilidades, sonríe y espera siempre lo mejor.

Disfrutas las cosas pequeñas de la vida. Decide reconocer y resaltar el valor de las cosas positivas que le dan calidad a tus días.

Reserva un espacio para ti. Sin sentirte culpable planifica alguna actividad que te llene, que te divierta o te enriquezca esencialmente.

Busca la trascendencia. ¡Tu vida está ocurriendo ahora, vívela a plenitud! l

miércoles, 25 de febrero de 2009

¿Conoces la historia del Carnaval?



Aunque las fiestas Carnavalescas sean propias del cristianismo para anunciar la llegada de la cuaresma, la verdad es que sus orígenes se remontan a épocas que datan de hace más de 5 mil años, en Egipto, donde se hacían bailes y se pintaban las caras distinguiéndose según la clase social, y en Roma cuando hacían una celebración en el pueblo con disfraces, en honor al Dios del Vino, Baco

La palabra Carnaval deriva del latín "carnelevarium", que significa "quitar la carne", es por ello que la religión prohíbe el consumo de carnes durante la cuaresma, y durante la Edad Media, se perseguía y castigaba a quien no cumpliera con esta norma de la iglesia. Por un tiempo se llegó a penar por el hecho de disfrazarse, pero el Rey Felipe IV de España fue quien levantó esta última norma.

Los Carnavales llegaron a América por medio de los españoles durante la conquista, cuando se implantó el cristianismo, pero cada región adoptó sus fiestas con sus propias costumbres, en lo que se refiere a disfraces, bailes y motivos. En su mayoría los Carnavales se celebran según el calendario de la religión cristiana, ya que fueron ellos quienes implementaron esta celebración, por lo general se hace durante tres días antes del miércoles de ceniza.

En muchos países ha pasado de ser una tradición netamente religiosa, y pasa a ser una gran fiesta. En Suramérica existe el Carnaval más conocido del mundo, se hace en Brasil. Ya en el país amazónico pasó de ser una fiesta religiosa a convertirse en una verdadera religión. De ahí proviene el baile conocido como Samba, característico de esta región y el cual llama la atención de todo el mundo.

Además, hay un lugar especial para esta fiesta, el Sambódromo. Este lugar de aproximadamente 400 metros de longitud, es el elegido para el desfile de carrozas adornadas con diferentes motivos. El recorrido donde participan anualmente las mejores escuelas de samba de Brasil puede durar 2 horas, y por la gran cantidad de carrozas puede extenderse a lo largo de la madrugada. No es raro ver en Río de Janeiro a personalidades locales como la exuberante modelo Giselle Bundchen, el futbolista argentino Diego Armando Maradona, y hasta el mismo Presidente de la República Federativa de Brasil.

Durante las celebraciones en Venezuela se acostumbra a disfrazar a los niños. Existen infinidad de atuendos para que los más pequeños sean el centro de atención de estas fiestas. Algunos más osados y algo mayores, también lo celebran a su manera y suelen utilizar máscaras que representan a famosos deportistas, actores, personajes de ciencia ficción y caricaturas.

En Carúpano se originaron los primeros Carnavales de Venezuela. Tienen una antigüedad de más de un siglo, actualmente es uno de los más representativos del país. En Mérida, aprovechando las Ferias del Sol, las fiestas carnestolendas de esta región tienen su origen en la Virgen de la Inmaculada Concepción. A finales de la década de los años 60 y debido a las grandes lluvias que azotaron esa localidad, pasan a formar parte de las ferias de la ciudad y se unen en un febrero majestuosos y muy festivo.

Debido a la gran variedad de culturas existentes en el mundo, los Carnavales han sido sinónimo de alegría, jolgorio y festividad. No importa la nacionalidad a la cual se pertenezca, sólo hay que tener el espíritu para dar rienda suelta a nuestra imaginación y hacer de estas fechas un momento agradable para todos nosotros.

Lo mucho que tenemos

“El señor VishnU estaba tan harto de las continuas peticiones de su devoto que un día se le apareció y le dijo: 'He decidido concederte las tres cosas que desees pedirme. Después no volveré a concederte nada más'”.

Lleno de gozo, el devoto hizo su primera petición sin pensarlo dos veces. Pidió que muriera su mujer para poder casarse con una mejor. Y su petición fue inmediatamente concedida.

Pero cuando sus amigos y parientes se reunieron para el funeral y comenzaron a recordar las buenas cualidades de su difunta esposa el devoto cayó en cuenta de que había sido un tanto precipitado. Ahora reconocía que había sido absolutamente ciego a las virtudes de su mujer. ¿Acaso era fácil encontrar otra mujer tan buena como ella? De manera que pidió a Vishnú que la volviera a la vida, con lo cual sólo le quedaba una petición que hacer. Estaba decidido a no cometer un nuevo error, porque esta vez no tendría posibilidad de enmendarlo.

Se puso a pedir consejo a los demás. Algunos de sus amigos le aconsejaron que pidiese la inmortalidad. Pero, ¿de qué servía la inmortalidad —le dijeron otros— si no tenía salud? ¿Y de qué servía la salud si no tenía dinero? ¿Y de qué servía el dinero si no tenía amigos?

Pasaban los años y no podía determinar qué era lo que debía pedir: ¿vida, salud, riquezas, poder, amor…? Al fin suplicó a Vishnú: “Por favor, aconséjame lo que debo pedir”.

El Señor se rió al ver los apuros del pobre hombre y le dijo: “Pide ser capaz de contentarte con todo lo que la vida te ofrezca, sea lo que sea”.

Muchas veces tenemos todo lo que en realidad necesitamos para sentirnos bien y a gusto con la vida, pero no somos capaces de reconocerlo. Pareciera que tener una larga lista de cosas que deseamos adquirir o poseer nos impide ver todos los aspectos positivos con los que contamos. Generalmente tenemos nuestra atención fija en lo que deseamos alcanzar con la intención de completar nuestro bienestar.

Exageramos y comenzamos a perseguir nuestros objetivos obsesivamente, sin darnos cuenta de que en esa especie de carrera alocada se nos pasan los días y se nos acorta la vida. Perdemos la posibilidad de disfrutar, nos agotamos, nos sentimos vacíos y frustrados al no poder conseguir nuestras metas materiales. ¿Te has preguntado alguna vez si lo que buscas con tanta desesperación va a mejorar realmente tu condición de vida o la de los tuyos? Porque pudiera ser que estés atrapado en la búsqueda de molinos de viento, mientras se desvanecen tus relaciones personales y los afectos familiares. La ambición desmedida, las metas equivocadas, pueden llevarte a perder todos esos tesoros esenciales que están ahí a tu lado sin que te des cuenta. Hay una frase popular que dice: “Nadie sabe el valor de lo que tiene hasta que lo pierde”. No dejes pasar esta maravillosa oportunidad para valorar y apreciar todas las cosas maravillosas que le dan calidad a nuestros días.

Recordemos que en la posibilidad de simplificar nuestra lista de necesidades se esconde laprobabilidad de sentirnos plenos y realizados más fácilmente. La costumbre, muchas veces, atenta contra nuestra capacidad de observar y resaltar la belleza, la utilidad, lo positivo y lo extraordinario que resultan algunos elementos presentes en lo cotidiano.

Levántate cada día con la mirada interior limpia para ver más allá de las apariencias y los prejuicios el escenario en el que se desarrollará tu día. Busca siempre el aspecto positivo y minimiza lo negativo, llénate de espontaneidad y capacidad para sorprenderte, así descubrirás que tu vida es una maravillosa aventura llena de elementos y matices mágicos. Si descubres que quieres cambiar o incluir ciertos aspectos o elementos positivos en tu vida:

Revisa uno a uno tus objetivos de vida y analiza objetivamente si en verdad son necesarios para tu felicidad.

Haz una lista con las cosas que verdaderamente deseas alcanzar

Pregúntate y escribe qué puedes hacer para conseguirlas

No te desesperes y mantente entusiasta y perseverante en tu empeño

Establece un equilibrio entre el tiempo que vas a invertir en la consecución de tus metas materiales y el tiempo para disfrutar de tu crecimiento personal, de tu familia y amigos

Que el esfuerzo por conseguir tu meta no te impida disfrutar de todo lo que te ofrece la vida cada día

Hacerlo y hacerlo bien

“Juan trabajaba en una empresa hacía dos años, nunca había sido amonestado y cumplía su trabajo con normalidad. Cierto día, buscó al gerente para hacerle un reclamo:

-Señor, trabajo en la empresa hace dos años, pero siento que usted me ha dejado de lado. Mi compañero ingresó hace solo seis meses y ha sido promovido a supervisor. Y mostrando cierta preocupación le dijo: -Juan, antes de contestarte quisiera que me ayudases a resolver un pequeño problema. Quiero dar fruta en el almuerzo de hoy. Averigua en la tienda de enfrente si tienen frutas frescas. Juan se esmeró en cumplir el encargo y en cinco minutos estaba de vuelta.

-Sí señor, tienen naranjas para la venta.

-Y ¿cuánto cuestan?

-Disculpe pero no pregunté.

-OK. ¿Viste si tenían suficientes naranjas para todo el personal?

-Tampoco pregunté eso.

-¿Hay alguna fruta que pudiera sustituir la naranja?

-No lo sé señor, pero creo que...

-Bueno siéntate un momento.

El gerente cogió el teléfono y le encargó al compañero de Juan y en diez minutos estaba tocando la puerta. El gerente le preguntó:

-Bien Fernando, ¿qué noticias me traes?

-Señor, en este momento tienen naranjas, las suficientes para atender a todo el personal, pero si prefiere, en media hora están llegando melones y mangos. Aquí tiene la lista de los precios de cada fruta y me dicen que si compro por cantidades, nos darán un descuento. Dejé separadas las naranjas, pero si usted escoge otra fruta, debo regresar para confirmar el pedido.

-Muchas gracias, Fernando.

-Entonces se dirigió a Juan que aún seguía allí:

-Disculpa Juan, ¿en que estábamos?

-En nada señor, con su permiso”.

Este relato nos recuerda, que hay muchas personas que se conforman con hacer el mínimo que se les pide, sin atreverse a ir más allá con la intención de aportar y mostrar excelencia y pasión en su trabajo.

El mundo se ha contagiado por una enfermedad llamada mediocridad, queremos tenerlo todo sin hacer esfuerzo alguno: riqueza, amor, salud, figura… Y además, rápido, fácil y sin riesgo. Tenemos que recuperar la conciencia, de que sólo a través del esfuerzo (trabajo y voluntad) podemos alcanzar las metas cualesquiera que ellas sean.

El fracaso tiene mil excusas y el éxito no requiere explicación. El mediocre siempre está buscando una justificación para su fracaso, para asumir el papel devíctima. Evitemos decir: “Ese no es mi problema” o “A mi no me pagan para hacer eso”. Digamos: “¿Qué puedo hacer para resolverlo?”, “Yo me encargo, yo puedo hacerlo”. Aprendamos a ver una oportunidad donde antes sólo veíamos un problema. Pensemos: “Es difícil, pero se puede hacer”, y no: “Se podría hacer, pero es muy difícil”. Hay una gran diferencia.

Algunas de las características básicas de las personas exitosas son: No suponer, ir siempre un poco más allá, realizar su trabajo con excelencia, hacer más de lo que le pagan por hacer, ser perseverantes, comprometidos y responsables… Esto los convierte en personas triunfadoras y plenas.

Vale la pena seguir haciendo el esfuerzo de hacer las cosas con excelencia, a la larga siempre paga y hace que la prosperidad y el bienestar se mantengan junto a nosotros.

Vive la diferencia, entrega siempre lo mejor de ti sin límites y con entusiasmo, así la abundancia lloverá para ti. Cuando alguien te pida que lo acompañes un kilómetro, acompáñalo dos.

No creas que te estafan si haces más, por el poco dinero que te pagan, la vida que es justa y se encargara de hacerte sentir recompensado con creces en el futuro. Recorrer un kilómetro más es un privilegio, y deberás hacerlopor iniciativa propia; no lo evites, pues si lo haces la responsabilidad de tu fracaso será enteramente tuya.
No seas parte de esa mayoría que siempre busca el camino fácil, el atajo, la llamada de la suerte que llegará en cualquier momento y sin tener que trabajar; porque en un universo donde nada es gratis y todo obedece a una ley de merecimiento, quienes esperan que así sea, se encontrarán perdidos para siempre.

¡Huye de la mediocridad y aspira a una vida mas digna y feliz!

Herramientas:
Siempre da un paso más allá: Haz siempre más de lo que se te pide o se espera de ti. Busca las herramientas, el conocimiento o la forma de alcanzar tus metas.

No seas conformista: Ciertamente aspirar a más sin estar preparados para disfrutarlo y sin saber si vamos a poder manejarlo puede ser equivocado, pero permanecer estancados sin atrevernos a conseguir nuestro éxito y realización personal puede ser muy frustrante.

Evita suponer: Si imaginar lo que puede suceder, lo que te van a responder, o lo que vas a obtener producto de tu esfuerzo, siempre va a acompañado de una imagen negativa, te sugiero que evites suponer y te asegures antes de tomar una acción.

Hazlo con excelencia: Siente amor por lo que haces, cuida los detalles, reconoce el valor y la importancia de que lo que estás haciendo y concéntrate siempre a hacerlo de la mejor manera.

martes, 24 de febrero de 2009

El corazón


El corazón
Estrategias de defensa

¿Acaso ha dejado de fumar, se ejercita con regularidad, cuida la dieta, controla la tensión arterial? Ahora cuando se sabe que la concurrencia de múltiples factores aumenta los riesgos de sufrir una enfermedad cardiovascular, ¿se ha animado a hacer frente a algunos de ellos? o, mejor aún, ¿por qué no a todos? Es por su vida, siga leyendo. Nueva York. Enviado especial

La buena noticia es que la mortalidad asociada a enfermedades cardiovasculares ha descendido en los países desarrollados. La mala es que en las naciones del Tercer Mundo y, especialmente, en América Latina, ha venido sucediendo todo lo contrario, al punto de que la cifra, entre 1936 y 1996, se ha triplicado. Algunos expertos señalan que, para el año 2020, los decesos por esta causa no sólo seguirán siendo los más numerosos —muy por encima de los ocasionados por el cáncer y los accidentes de tránsito— sino que llegarán a representar, aunque usted no lo crea, un enorme 75% del total de muertes de la región. Así que el órgano que enciende la vida, paradójicamente también será —ya lo es— el mayor responsable a la hora de apagarla... y a la vuelta de la esquina lo será, por lo menos, para 75 de cada 100 latinoamericanos que fallezcan.

La cifra, dada a conocer en el Primer Seminario para Medios de Comunicación Latinoamericanos sobre Enfermedades Cardiovasculares, organizado por Pfizer en Nueva York, es alarmante, no hay duda, y muchos se preguntarán si también inevitable. La tendencia es, como se ha dicho, al alza, y en ello tienen mucho que ver, como lo expresa Michael Berelowitz, vicepresidente médico global de la farmacéutica, las nuevas realidades que caracterizan a este mundo globalizado, donde si bien han aumentado las expectativas de vida del ser humano —la Medicina se prepara para atender las demandas de una población de mayor edad que interpretará un papel cada vez más importante en las sociedades contemporáneas— no es menos cierto que esa mayor longevidad vendrá emparejada con un incremento de las posibilidades de padecer algunos de los factores que siempre han estado asociados con el riesgo a sufrir —y morir— de una enfermedad cardiovascular. En otras palabras, a más años de vida, más probabilidades de que el colesterol cruce la raya y se eleve a límites peligrosos, de que la tensión haga una mala jugada, de que cese toda actividad física, de que la diabetes termine por dañar, irreparablemente...
Justamente al control de estos factores de riesgo es hacia donde apuntan la nueva medicina y la investigación financiada por las grandes farmacéuticas. El que las cifras antes mencionadas sean evitables dependerá, en gran medida, del esfuerzo que se haga por enseñar a la población sobre la necesidad de controlar los diferentes factores que incrementan el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Mucho se podrá hacer —y se hará—, por ejemplo, una vez esté declarado un padecimiento o se haya sufrido un infarto. Incluso, una gran cantidad de personas se beneficiará de los nuevos avances en intervenciones delicadas de corazón abierto, como las que son necesarias para los trasplantes o para los corazones artificiales que habrán de llegar algún día, pero el impacto en términos de salud pública no será real si no se logra mejorar la prevención. Allí radica la esperanza, y allí se concentrará el esfuerzo de los profesionales de la Medicina e, incluso, del desarrollo farmacológico. Mejor es prevenir que lamentar, reza el dicho popular nunca más oportuno.

Todos para uno y uno para todos. ¿Qué se sabe de los factores de riesgo? De ellos se sabe cada día más. Lo más reciente, como bien lo sostiene Raúl Dos Santos, director de la Unidad Clínica de Dislipidemia del Instituto del Corazón de São Paulo, Brasil, es que los factores de riesgo interactúan, o, para decirlo en otras palabras, el riesgo Justificar a ambos ladoses mayor, se multiplica, cuando varios coinciden en el perfil de una persona. Esto quiere decir que si usted tiene el colesterol alto y además es diabético, por supuesto que tiene un riesgo mayor de padecer una enfermedad del corazón que una persona completamente sana, pero sería muchísimo mayor si, además, sufre de hipertensión, fuma y es obeso (ver recuadro en la página siguiente).

Desde hace ya varias décadas se han venido desarrollando tablas específicas para calcular el riesgo de las personas de padecer una enfermedad cardiovascular. Uno de los métodos más usados —un verdadero estándar— es el desarrollado por John Framingham —conocido como el Score de Framingham— que ha servido, incluso, como base para otros sistemas de cálculo. Cuando usted se ha molestado en llenar uno de esos formularios que aparecen en Internet para determinar su nivel de riesgo, casi con seguridad ha estado respondiendo a interrogantes que siguen las directrices de Framingham. Si lo ha hecho, se habrá dado cuenta de que las preguntas tienen que ver con la edad, el sexo, los valores de su tensión arterial, las cifras del colesterol —algunos preguntan específicamente sobre el valor del HDL o colesterol “bueno”— y la ausencia o presencia de ciertos hábitos como fumar o salir a caminar o a ejercitarse. Pues bien, la información suministrada sirve para determinar la concurrencia de factores que determinarán el verdadero riesgo que usted está viviendo, de no hacer nada por cambiar las cosas. El resultado puede ser atemorizante.

Muchos se preguntarán qué tan confiables pueden ser esos resultados, qué tan ajustados pueden estar a la verdadera posibilidad que existe de padecer una enfermedad del corazón. La pregunta es válida, y mucho más ahora cuando se ha dado a conocer que la mayoría de esas tablas tienden a sobrevalorar el riesgo; es decir, a indicar que las cosas están peores de lo que son. Además, hay nuevos elementos a tomar en cuenta. Uno de ellos es que las tablas no pueden aplicarse a todos por igual, pues hay diferencias importantes entre personas de distintas regiones (y también entre distintas épocas). No es lo mismo determinar el riesgo de un latinoamericano que el de un europeo y, mucho menos, que el de un africano. Peor aún, hacerlo con puntos referenciales que pueden haber quedado en el pasado... y es que si bien en todas partes de lo que más se muere la gente es de una enfermedad del corazón, los factores difieren en cada región y en cada época... por lo que hay que determinar cuáles son. Pero no se tome estos datos como una falsa esperanza de que no hay peligro. El verdadero riesgo, después de todo, podría no diferir mucho del calculado en las tablas.

¡Ay, Carmela! Justamente para saber la prevalencia de los factores de riesgo en América Latina se llevó a cabo el estudio CARMELA (Cardiovascular Risk Factors Múltiple Evaluation in Latin America), organizado por la Fundación Interamericana del Corazón y la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión, con el patrocinio de Pfizer. La investigación, explica Ana María Valderrama, quien es directora regional de Investigación Clínica de Latinoamérica Pfizer, se llevó a cabo en siete países de la región, a saber Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela. Un total de 11.200 personas han sido evaluadas para saber no sólo de factores de riesgo, sino del impacto de ciertos factores socioeconómicos —que también juegan su papel en esto de determinar posibilidades—, de la adherencia a los tratamientos y, también, de una manera especial, del grosor de la capa más interna que recubre a la carótida, denominada íntima media, que según recientes investigaciones, podría convertirse, ella misma o por su relación con los otros factores de riesgo, en un indicador confiable de la probabilidad de que ocurra un desastre —cardiovascular, por supuesto—. Lo de la íntima media merece mención aparte; lo que sí debe decirse de inmediato es que los resultados de CARMELA están destinados a convertirse en un punto de referencia clave en materia de salud cardiovascular para la región, y para cada uno de los países participantes, pues la muestra es lo suficientemente representativa como para darle a sus conclusiones validez particular y general. Aunque ya se han dado a conocer resultados preliminares del estudio, se estima que para finales de este año se sabrá de los resultados definitivos. La comunidad médica espera con ansias. Un dato curioso es que, en Venezuela, la investigación se realizó en Barquisimeto, ciudad donde tiene sede Ascardio, la institución escogida por los organizadores.

Pero, ¿qué hay de nuevo, viejo? De nuevo quizás lo más importante es que se debe actuar sobre cada uno de los factores que inciden en el riesgo para efectivamente disminuir lo más que se pueda la posibilidad de que sea justamente el corazón el órgano que termine por apagar la vida. Resulta curioso, pero en los actuales momentos se está presenciando una disminución de los valores que se consideran normales cuando de presencia de colesterol y triglicéridos en la sangre se trata. De igual manera sucede con los valores de la tensión. Esto quiere decir que a medida que pasa el tiempo lo que antes se consideraba un rango aceptable —fuera de peligro—, ahora se ve como un poco —o definitivamente— alto. ¿Cuáles son los valores ideales? No todos están de acuerdo en la respuesta —y hasta podrían diferir de acuerdo a casos individuales—, pero lo cierto es que son cada vez más bajos. Pero sí hay algo realmente novedoso: cada vez se le está dando mayor importancia al papel benefactor que parece tener un buen nivel de colesterol bueno o HDL en la sangre. Quizás por ello los investigadores arrecian sus esfuerzos por confirmar que el “bueno” de la película, en efecto, ayuda a descongestionar de placa a las paredes de las arterias. De igual modo, es por esta razón que grandes esperanzas en la prevención del padecimiento cardiovascular están cifradas en el desarrollo de nuevos fármacos que ayuden a elevar el nivel del HDL en la sangre.

Colesterol HDL: la nueva frontera. Por años se ha repetido que es necesario bajar los conteos del colesterol. Los especialistas del corazón han apuntado sus esfuerzos, por lo general, a reducir el nivel del colesterol “malo” o LDL, pues desde hace décadas todos están convencidos de que manteniéndolo a raya se salvan vidas. Lo que los nuevos estudios han revelado, es que mantener un alto nivel de HDL en la sangre puede ser de igual importancia en materia de prevención, al punto de que se ha dado el caso de que personas con valores normales de colesterol, pero con notables deficiencias de HDL —lo normal acá es tener, por lo menos, 45 mg/DL, si se trata de un hombre, y 55 mg/DL, si es el caso de una mujer—, tienen mayores riesgos de sufrir una temprana enfermedad cardiovascular.

El chico bueno de la familia parece funcionar como el camión del aseo de un vecindario. Pasa por las arterias recogiendo el colesterol que tiende a almacenarse en las paredes, para luego llevarlo al hígado donde será finalmente metabolizado. Es tan bueno, que también parece tener efectos antiinflamatorios que le hacen muy bien a las arterias y, claro está, a la salud general del individuo. Lo realmente importante es que el colesterol de alta densidad parece no sólo detener sino revertir la acumulación de placa en las arterias (arteroesclerosis), lo que marcaría, sin duda, un nuevo camino de acción para luchar contra uno de los males que se lleva a más gente de este mundo. Algunos investigadores sostienen que por cada miligramo de aumento de HDL, el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón disminuye entre 2 y 3%.

De lo que se trata, entonces, es de subir esos niveles. Lo que es no es una tarea fácil. Buenos resultados se obtienen al mejorar la dieta —incluir pescado, por ejemplo, por su contenido de Omega 3; nueces, almendras, aguacate, vino tinto, fibra—, dejar de fumar, perder peso y, sobre todo, hacer ejercicio —calculan que 90% del éxito se lo lleva este solo factor—, si bien siempre es difícil alcanzar aumentos realmente significativos. Se necesita mucha constancia y un verdadero esfuerzo por parte de las personas; en algunos casos, es realmente imposible lograrlo, por lo menos sin la ayuda de un medicamento. Por ello, varias empresas están trabajando en el desarrollo de drogas que cumplan con ese objetivo. Es el caso de Pfizer con torcetrapib, una molécula que luce prometedora en las primeras etapas de la investigación, y que ya se encuentra en la Fase III de desarrollo, lo que significa que ya la FDA ha empezado a recibir la documentación del proceso y ha dado permiso para seguir adelante. Este nuevo fármaco estaría a la venta en menos de cinco años, y, junto a otros similares, podría marcar el inicio de una nueva revolución en la lucha contra las enfermedades del corazón. La farmacéutica está estudiando lanzar al mercado a torcetrapib en combinación con Lipitor —una estatina, particularmente la atorvastatina— que, como todos saben, es un medicamento utilizado para bajar el nivel del colesterol malo en la sangre —y el número uno en ventas entre todos los fármacos a nivel mundial—. Así, con una sola pastilla se estaría “bajando” al malo, y “subiendo” al bueno... ¿Qué más se puede pedir?

Entonces, ¿qué espera? Ya lo sabe. Dé el paso. Calcule su riesgo y actúe en consecuencia. Hay factores que no se pueden modificar, como el hereditario; pero hay otros que dependen de su fuerza de voluntad. Aliméntese mejor, corra o practique algún deporte aeróbico, deje de fumar, controle la tensión, mantenga a raya a los triglicéridos y al colesterol (al malo, por supuesto)... si con alguno de ellos no puede, o mejor dicho, si así se lo indica su médico, apóyese en los medicamentos pensados para tales fines. En fin, haga algo por proteger a su corazón, por seguir escuchándolo latir sanito ahora que todo parece indicar que se vivirá por mucho más tiempo. De hacerlo, estará poniendo su grano de arena que hará perfectamente evitable la cifra de “infarto” con que se abrió este artículo. Vale la pena.


EL RIESGO CARDIOVASCULAR SE MULTIPLICA

Todos saben que tener altos valores de colesterol (dislipidemia) aumenta el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular (ECV), pero la situación se agrava si quien los presenta también es hipertenso o sufre de diabetes. En el gráfico puede observarse cómo se multiplica el peligro cuando coinciden los factores (áreas que se superponen). Así, si la persona padece de hipertensión y tiene el colesterol por encima de 260 mg/dl, su riesgo cardiovascular es 3,5 veces mayor al de un individuo sano de 40 años —la referencia— cuyo riesgo de desarrollar una ECV es de 15/1.000 (1,5%) en ocho años.

Hacerlo y hacerlo bien

“Juan trabajaba en una empresa hacía dos años, nunca había sido amonestado y cumplía su trabajo con normalidad. Cierto día, buscó al gerente para hacerle un reclamo:

-Señor, trabajo en la empresa hace dos años, pero siento que usted me ha dejado de lado. Mi compañero ingresó hace solo seis meses y ha sido promovido a supervisor. Y mostrando cierta preocupación le dijo: -Juan, antes de contestarte quisiera que me ayudases a resolver un pequeño problema. Quiero dar fruta en el almuerzo de hoy. Averigua en la tienda de enfrente si tienen frutas frescas. Juan se esmeró en cumplir el encargo y en cinco minutos estaba de vuelta.

-Sí señor, tienen naranjas para la venta.

-Y ¿cuánto cuestan?

-Disculpe pero no pregunté.

-OK. ¿Viste si tenían suficientes naranjas para todo el personal?

-Tampoco pregunté eso.

-¿Hay alguna fruta que pudiera sustituir la naranja?

-No lo sé señor, pero creo que...

-Bueno siéntate un momento.

El gerente cogió el teléfono y le encargó al compañero de Juan y en diez minutos estaba tocando la puerta. El gerente le preguntó:

-Bien Fernando, ¿qué noticias me traes?

-Señor, en este momento tienen naranjas, las suficientes para atender a todo el personal, pero si prefiere, en media hora están llegando melones y mangos. Aquí tiene la lista de los precios de cada fruta y me dicen que si compro por cantidades, nos darán un descuento. Dejé separadas las naranjas, pero si usted escoge otra fruta, debo regresar para confirmar el pedido.

-Muchas gracias, Fernando.

-Entonces se dirigió a Juan que aún seguía allí:

-Disculpa Juan, ¿en que estábamos?

-En nada señor, con su permiso”.

Este relato nos recuerda, que hay muchas personas que se conforman con hacer el mínimo que se les pide, sin atreverse a ir más allá con la intención de aportar y mostrar excelencia y pasión en su trabajo.

El mundo se ha contagiado por una enfermedad llamada mediocridad, queremos tenerlo todo sin hacer esfuerzo alguno: riqueza, amor, salud, figura… Y además, rápido, fácil y sin riesgo. Tenemos que recuperar la conciencia, de que sólo a través del esfuerzo (trabajo y voluntad) podemos alcanzar las metas cualesquiera que ellas sean.

El fracaso tiene mil excusas y el éxito no requiere explicación. El mediocre siempre está buscando una justificación para su fracaso, para asumir el papel devíctima. Evitemos decir: “Ese no es mi problema” o “A mi no me pagan para hacer eso”. Digamos: “¿Qué puedo hacer para resolverlo?”, “Yo me encargo, yo puedo hacerlo”. Aprendamos a ver una oportunidad donde antes sólo veíamos un problema. Pensemos: “Es difícil, pero se puede hacer”, y no: “Se podría hacer, pero es muy difícil”. Hay una gran diferencia.

Algunas de las características básicas de las personas exitosas son: No suponer, ir siempre un poco más allá, realizar su trabajo con excelencia, hacer más de lo que le pagan por hacer, ser perseverantes, comprometidos y responsables… Esto los convierte en personas triunfadoras y plenas.

Vale la pena seguir haciendo el esfuerzo de hacer las cosas con excelencia, a la larga siempre paga y hace que la prosperidad y el bienestar se mantengan junto a nosotros.

Vive la diferencia, entrega siempre lo mejor de ti sin límites y con entusiasmo, así la abundancia lloverá para ti. Cuando alguien te pida que lo acompañes un kilómetro, acompáñalo dos.

No creas que te estafan si haces más, por el poco dinero que te pagan, la vida que es justa y se encargara de hacerte sentir recompensado con creces en el futuro. Recorrer un kilómetro más es un privilegio, y deberás hacerlopor iniciativa propia; no lo evites, pues si lo haces la responsabilidad de tu fracaso será enteramente tuya.
No seas parte de esa mayoría que siempre busca el camino fácil, el atajo, la llamada de la suerte que llegará en cualquier momento y sin tener que trabajar; porque en un universo donde nada es gratis y todo obedece a una ley de merecimiento, quienes esperan que así sea, se encontrarán perdidos para siempre.

¡Huye de la mediocridad y aspira a una vida mas digna y feliz!

Herramientas:
Siempre da un paso más allá: Haz siempre más de lo que se te pide o se espera de ti. Busca las herramientas, el conocimiento o la forma de alcanzar tus metas.

No seas conformista: Ciertamente aspirar a más sin estar preparados para disfrutarlo y sin saber si vamos a poder manejarlo puede ser equivocado, pero permanecer estancados sin atrevernos a conseguir nuestro éxito y realización personal puede ser muy frustrante.

Evita suponer: Si imaginar lo que puede suceder, lo que te van a responder, o lo que vas a obtener producto de tu esfuerzo, siempre va a acompañado de una imagen negativa, te sugiero que evites suponer y te asegures antes de tomar una acción.

Hazlo con excelencia: Siente amor por lo que haces, cuida los detalles, reconoce el valor y la importancia de que lo que estás haciendo y concéntrate siempre a hacerlo de la mejor manera.

La rueda del “Samsara”

“El rey dijo a los sabios de la corte: Quiero hacer un precioso anillo, pero quiero guardar dentro de este algún sabio mensaje que pueda ayudarme en los momentos de desesperación total, y que ayude también a mis herederos y a los herederos de mis herederos para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño que quepa en el anillo.

Los sabios pensaron, buscaron en los libros pero no pudieron encontrar nada. Se hizo un concurso en todo el reino, y de la montaña bajó un viejo ermitaño diciendo:
-Yo conozco el mensaje.

El anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo pasó al rey.

-Te lo voy a entregar, pero no lo leas, mantenlo escondido en el anillo. Abrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a una situación.

El tiempo pasó y el momento llegó. El territorio fue invadido y el rey perdió el trono. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus adversarios lo seguían. De pronto llegó a un lugar donde el camino se acababa y no había salida. De repente se acordó de su anillo. Lo abrió, sacó el papel y encontró el pequeño mensaje que solo decía:

“No te preocupes, esto también pasará”. Mientras lo leía sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos, que tan fieramente lo perseguían, debieron haberse perdido en el bosque. El rey se sintió profundamente agradecido con aquel místico desconocido, dobló el papel y volvió a guardarlo en el anillo, reunió sus ejércitos y reconquistó el reino.

El día que entró victorioso a la capital hubo una gran celebración, pero el rey fue a buscar al ermitaño para agradecerle:

-Majestad, no necesita darme las gracias, pero le pido que lea nuevamente el mensaje del anillo.

¿Qué quieres decir? preguntó el rey.

-Ahora soy victorioso, el mundo está a mis pies. Este mensaje no es sólo para cuando estás derrotado, es también para cuando hayas triunfado.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje:
“No te preocupes, esto también pasará”. Y en medio de la muchedumbre que danzaba y bailaba, sintió la misma paz y el mismo silencio del bosque.”

Una de las frases más importantes y positivas que he aprendido en los últimos años es: ¡Todo pasa! Cuando nos sentimos atrapados en una situación difícil pensamos en todo lo negativo, en que es muy difícil, que seguramente no tiene solución y que no podremos superarla… pero, si por un momento lográramos desconectar nuestra mente de estas ideas negativas y colocar nuestra atención en otra cosa, reflexionáramos acerca del significado de esta frase y seguramente vislumbraríamos una luz al final del túnel.

Ninguna situación o emoción es permanente, todo cambia y todo se transforma, es una ley de vida, como el día y la noche, como la tempestad y la calma. Siempre hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Debemos aprender a reconocerlos y aceptarlos para que nos sea más fácil superar los difíciles y disfrutar al máximo los de alegría y bienestar.

Vamos, anímate, estoy segura de que esa situación, por terrible que sea, también va a pasar. Y aunque no puedas ver la salida o la solución que tanto deseas, en el momento menos esperado te abrirás y llegará a tu vida. Para poder reconocerla, tienes que recuperar y mantener la calma, pues sólo con una mente clara, abierta y optimista podrás lograr reconocer las señales y las respuestas que buscas.

Te sugiero:
Conserva la calma. Ten paciencia y no pongas más presión sobre ti, repítete mentalmente: Esto también va a pasar, mantente sereno sin importar lo que pase, nada ni nadie te puede afectar, a menos que tú lo permitas.

No te dejes marcar: A pesar de lo que pase, que no te embargue la depresión, el desespero, el pánico o el resentimiento. Ten paciencia.

Mantén una actitud optimista. No importa lo difícil que te parezca lo que está pasando, mantén siempre una actitud positiva y entusiasta, no te dejes hundir. Si mantienes una buena actitud, podrás encontrar la salida más fácilmente. Piensa en que siempre hay una solución.

Nunca tomes decisiones desesperadas: La necesidad y la desesperación no son buenas consejeras. Consulta cualquier decisión con un buen amigo o con una persona de tu absoluta confianza, que tenga las herramientas y la experiencia suficientes, para que puedas apoyarte en sus comentarios. Pide ayuda si la necesitas.

Acude a tu fuerza interior. Cuando sientas que todo a tu alrededor se mueve y cambia, busca tu fuerza interior. Reafirma tu fe y la creencia en la Divinidad, recuerda que no enfrentas ninguna situación solo. Confía en tu capacidad de superar la dificultad para volver a comenzar si fuese necesario.

lunes, 23 de febrero de 2009

Fotos asombrosas parte 9

Ancient Christmas Card


Ancient Christmas Card

8-Bit Automobile


8-Bit Automobile
Chick with a Huge Gun


Chick with a Huge Gun
Idiots are Everywhere


Idiots are Everywhere
Cats are Wicked Smart


Cats are Wicked Smart
Hot Chicks with Guns are Even More Hot


Hot Chicks with Guns are Even More Hot
Hot Chicks in Freezers are Also More Hot


Hot Chicks in Freezers are Also More Hot
God Hates Katy Perry


God Hates Katy Perry
The Japanese are Strong


The Japanese are Strong
Baby Gorilla


Baby Gorilla
Bulls are Crazy


Bulls are Crazy
Ceiling Car


Ceiling Car
Rad Cigar


Rad Cigar
Shark Building


Shark Building
A Lazy Dog


A Lazy Dog
Snakes are Freakin Scary


Snakes are Freakin Scary
Because Scuba Diving is Not Fun Enough


Because Scuba Diving is Not Fun Enough
Parking Meter Fail


Parking Meter Fail
Lions Be Freezin


Lions Be Freezin
Russia Looks Fun


Russia Looks Fun
Girl Fight


Girl Fight
Goats are Awesome


Goats are Awesome
Soccer is Gross


Soccer is Gross
Hacked Road Sign


Hacked Road Sign
Mortal Enemies


Mortal Enemies
Photographer Mishap


Photographer Mishap
A Cobra in the Toilet


A Cobra in the Toilet
Shotguns are Awesome, Right Kids


Shotguns are Awesome, Right Kids
Future A-Hole


Future A-Hole
Crazy ice Formation


Crazy ice Formation

Electrified Child


Electrified Child
Frozen Town


Frozen Town
Frozen Town


Frozen Town
WTF


WTF
What is that, a Polaroid


What is that, a Polaroid
Motorcycle with Machine Gun is Awesome


Motorcycle with Machine Gun is Awesome
Dolphin Invasion


Dolphin Invasion
Russia. Still Awesome.


Russia. Still Awesome.
Balla


Balla
A Tiny Man or a Giant Shoe



Human Pack Mule


Human Pack Mule
Furry Crotch Rocket


Furry Crotch Rocket
Snow Spoiler


Snow Spoiler
Most Retarded Tattoos Ever


Most Retarded Tattoos Ever
Putin Doesn't Give a F---


Putin Doesn't Give a F---
Tennis Cat


Tennis Cat
Koalas are High Maintenance


Koalas are High Maintenance
Pandas on a Plane


Pandas on a Plane
Kitten for Lunch


Kitten for Lunch
Eat Your Heart Out


Eat Your Heart Out
Adorable Baby Bears


Adorable Baby Bears
Zebras vs. Dolphins


Zebras vs. Dolphins
Mercury Leak


Mercury Leak
Friends Until I Eat You


Friends Until I Eat You
Kid vs. Ostrich


Kid vs. Ostrich
The Asscrack is Nature's Pocket


The Asscrack is Nature's Pocket
Computers Suck


Computers Suck
Work Kills


Work Kills
Make Way for Zebras


Make Way for Zebras
Cowboy Barack


Cowboy Barack
Space Spiders


Space Spiders
Awesome Guitar Storefront


Awesome Guitar Storefront
Cool Graffiti


Cool Graffiti
A Mess


A Mess
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