ust Give Up
viernes, 14 de agosto de 2009
fotos asombrosas parte 30
ust Give Up
jueves, 13 de agosto de 2009
VIVE DE ACUERDO A TUS VALORES
Es el momento propicio para recordar verdades sencillas, pues sólo con la puesta en práctica de algunas de ellas podremos participar de la restauración de la paz, la armonía y la prosperidad en nuestro mundo.
Para ser íntegros, tenemos que iniciar una búsqueda interior, que nos permita descubrir, resaltar y hacer uso de nuestros valores y cualidades esenciales. Es importante que podamos manifestarlos a través de nuestro comportamiento cotidiano, y convertirnos en el reflejo de lo que creemos.
Comienza por sonreír y perdonar, para que puedas dar sin esperar recompensa alguna. Conviértete en un instrumento pacificador, comparte frases de reconocimiento, detalles, gestos y palabras amables, para conciliar, para sembrar paz y estimular al mundo a vivir con compasión, conciencia, responsabilidad, solidaridad y libertad.
"Es importante que procures ser auténtico y coherente con todo lo que crees y les sugieres a los demás. Tus valores no pueden cambiar de acuerdo a las circunstancias, a los intereses o a las personas que te rodeen" |
Conoce tus valores. Ser íntegro significa vivir a través de tus valores esenciales, sin permitir
que nada ni nadie te confunda, y haga perder
el norte y el sentido de tu vida. Esto se logra cuando conocemos nuestros valores y asumimos el compromiso de respetarlos.
Crea hábitos positivos. Comienza por rescatar e incorporar a tu vida cotidiana la amabilidad y la cortesía. Proponte realizar un par de actos bondadosos que suavicen la vida de otra persona, y recuerda que lo más importante es que actúes por convicción, sin esperar recibir recompensa alguna. Al principio te será difícil, pero pronto lo convertirás en un hábito.
Sé constante. Si te equivocas, lo importante será que puedas reconocerlo y hacer cuanto sea necesario para corregirlo. Continúa con tu trabajo de crecimiento personal, aun cuando nadie te reconozca. Persevera en el esfuerzo de ser cada día mejor persona.
Predica con el ejemplo. No le pidas a otros, en especial a tus hijos, que hagan lo que tú no estás dispuesto a hacer. Con tu ejemplo y actuación puedes hacer la diferencia y convertirte en un instrumento que siembre esperanza, confianza, tolerancia y paz. Recuerda que ningún esfuerzo positivo y desinteresado se pierde.
Sé coherente. Es muy importante que procures, en todo momento, ser auténtico y coherente con todo lo que crees y les sugieres a los demás. Tus valores no pueden cambiar de acuerdo a las circunstancias, a los intereses o a las personas que te rodeen. ¡Debe haber coherencia entre lo que crees y lo que hagas!
No seas conveniente. Hay personas que actúan sólo por interés, y de acuerdo a la ocasión, asumiendo actitudes y comportamientos que no son de ellos. En la vida, no hay matices, eres o no. Vale la pena quitarte la careta y comenzar a ser honesto contigo mismo y con los demás. Ser buenos y limpios de corazón paga recompensas maravillosas.
miércoles, 12 de agosto de 2009
NI VIOLENCIA NI SOBREPROTECCIÓN
"Celebremos el regalo que ha sido tenerlos, haciéndolos sentir queridos, comprendidos, aceptados, respetados y valorados por nosotros de manera incondicional "
Como buenos padres quisiéramos proteger a nuestros hijos toda la vida, darles herramientas para afrontar las diferentes situaciones que se les presenten, y enseñarles todo lo que hemos aprendido, tratando de evitar, así, que pasen por las mismas experiencias negativas que tuvimos nosotros. Pero, en la mayoría de los casos, procuramos llevar a cabo esta misión usando los mismos métodos equivocados que nuestros padres usaron con nosotros, confundiendo la motivación con la descalificación, sin darnos cuenta del daño que hacemos a nuestros hijos. Las críticas, juicios, comparaciones y comentarios dirigidos a resaltar sus limitaciones, fracasos y errores, bajan su autoestima y afectan la relación que tengan con nosotros.
No es señalando o resaltando sus limitaciones y errores todo el tiempo como podemos motivarlos y apoyarlos para que se superen. Es basándonos en el cariño, la comprensión, el respeto, la consideración y el reconocimiento de sus cualidades, logros y esfuerzos positivos, como podemos conseguirlo.
A veces cometemos el error de volvernos "indispensables" para nuestros hijos, convirtiéndolos en personas dependientes, que necesitan de nosotros en todo momento, evitando que tomen sus propias decisiones, asuman riesgos o afronten las consecuencias de sus elecciones. El amor sobreprotector que sentimos hacia ellos los convierten en personas vulnerables de ser afectadas con más facilidad por la vida afuera del espacio familiar.
Como padres, debemos hacernos a la idea de que en algún momento se irán de nuestro lado, y de que aun cuando sigan en casa por un tiempo más, cada uno de ellos es un individuo independiente que necesita tener su propio espacio para ser quien vino a ser, sin que lo manipulemos para que permanezca a nuestro lado o para que actúe como nosotros lo esperamos.
Mientras podamos, vamos a darles el buen trato, la motivación, el reconocimiento y el refuerzo de sus cualidades, capacidades y talentos. Aprovechemos la oportunidad de compartir con ellos las herramientas que suavizarán sus vidas. Ayudémosles a ver sus limitaciones, a aceptarlas sin disminuir su valor personal y brindémosles el apoyo que necesiten para superarlas y convertirlas en fortalezas.
Reconoce sus logros. En lugar de señalar constantemente sus errores y limitaciones, comienza a reconocer sus logros y el esfuerzo positivo que hace para conseguirlos. Usa Frases que refuercen su motivación al logro.
Valora sus cualidades. Obsérvalo sin hacer juicios, y nota sus cualidades, sus capacidades y sus talentos con tus comentarios y actitud, dale siempre un refuerzo positivo.
Ayúdalo a a corregir sus errores. En lugar de llamar su atención ridiculizando su comportamiento o siendo violento, encuentra un momento aparte para conversar con él acerca de su comportamiento y actitud equivocados. Hazle sentir que vale la pena afrontarlos.
Elimina la crítica constate. Elimina este tipo de frases de tu conversación con él: "Tú no puedes", "eres un vago", "eres incapaz", "siempre te metes en problemas", "¿qué vas a hacer cuando no estemos contigo?", pues sólo contribuirán a reforzar sus limitaciones y resentimiento hacia ti.
"La familia debe ser el espacio donde podamos expresar nuestras ideas, necesidades e inquietudes, sin que nos sintamos confrontados. La comprensión, el respeto y el amor harán que podamos contar con el apoyo incondicional de todos"
1
EL AMOR
Este es el ingrediente indispensable. Las palabras cariñosas, las caricias y el buen trato nos hacen sentir queridos, valorados y parte importante del grupo familiar. Es responsabilidad de los padres dar amor incondicional.
2
EL BUEN TRATO
Definitivamente violencia no es amor. No podemos justificar el maltrato que le damos a nuestra pareja o a nuestros hijos con el estrés y las preocupaciones que amenazan nuestra tranquilidad personal.
3
EL RECONOCIMIENTO
En lugar de criticarlos y señalar sus errores, comencemos a reconocer sus cualidades, talentos y logros. Expresemos nuestro agradecimiento cada vez que colaboren o cumplan con su responsabilidad.
4
LA VALORACIÓN
Cuando somos capaces de reconocer todo lo positivo que cada uno de nuestros seres queridos aporta a nuestra vida, inmediatamente nos sentimos agradecidos por su presencia y compañía. En lugar de quejarnos por lo que recibimos o por lo que sufrimos, valoremos todo lo bueno y lo especial que nos dieron.
5
SAL DEL DOLOR
No te quedes anclado en el dolor o la tristeza que sientes frente a una pérdida o a un cambio. Vamos, ¡tú puedes superarlo y manejarlo! En lugar de pensar en lo que perdiste, reflexiona acerca de todo lo que aprendiste y en la posibilidad de ganar madurez, conciencia y fortaleza. Es tiempo de aceptar, sanar, perdonar y pasar la página.
6
EL RESPETO A LAS DIFERENCIAS
Cada uno de nosotros es un ser único, especial. Si observamos a nuestros hijos desde muy pequeños, seguramente reconoceremos talentos y limitaciones que vienen con cada uno de ellos. En lugar de querer cambiarlos para que se parezcan a alguien que no son, apóyalos para que se acepten y valoren, reforzando sus cualidades y ayudándolos a superar sus limitaciones.
7
LA CONFIANZA
Es la base de una buena relación. Si sentimos que podemos contar los unos con los otros, tenemos un lugar a salvo donde refugiarnos y recuperarnos: nuestro hogar.
8
LAS NORMAS
Las reglas deben ser claras y justas, pero, también, flexibles, cuestionables y negociables. Lo importante es que estén allí y que todos sepan cuáles son. Establecer ciertos limites, también es una forma de expresar el interés que tenemos hacia ellos.
9
APOYO INCONDICIONAL
No importa en qué situación se encuentren ni quienes hayan sido los culpables de lo sucedido, en una situación difícil la familia siempre debe estar unida y responder brindando apoyo incondicional a cualquier miembro de la familia que esté en dificultades.
9
RESPERO
Decidamos tratar a los nuestros de la misma manera en la que deseamos ser tratados. Si queremos respeto, apoyo y cariño, comencemos a relacionarnos con ellos a través de esos mismos sentimientos y actitudes. Es importante que sepan que estamos para brindarles apoyo.
sábado, 8 de agosto de 2009
Fotos asombrosas parte 29
VENCER LA TIMIDEZ
"Es lo que piensas equivocadamente de ti y no lo que consideran los demás, lo que te impide relacionarte con otros. Cambia tu pensamiento negativo y transformarás tu manera de actuar"
Relacionarnos con otras personas y hacer nuevos amigos es un arte que deberíamos aprender a cultivar. Para aquellos afortunados que desde muy pequeños sonríen, saludan y hasta conversan con un desconocido con confianza y espontaneidad, es muy sencillo acercarse a otros para compartir. Pero para muchos otros las relaciones sociales son un verdadero rompecabezas, una tarea imposible de realizar, porque constantemente se enfrentan a inseguridades y al miedo infundado de pensar que van a ser rechazados por los demás.
¿Te sientes nervioso y no sabes qué decir o cómo actuar cuando te encuentras entre desconocidos?, ¿tienes el deseo de ampliar tu círculo social? Entonces necesitas desarrollar tu carisma, que no es otra cosa que tener la capacidad de iniciar y mantener relaciones gratificantes de amor y amistad, además de contar con la confianza que te lleve a conseguir tu éxito personal.
Las creencias negativas que tienes acerca de ti mismo bloquean tu capacidad de sentirte a gusto con quien eres, y te impiden mostrarte seguro y espontáneo ante los demás. Al tener una autoestima baja, resaltas tus defectos y limitaciones, convirtiéndote en una persona insegura y temerosa de relacionarse que, con el tiempo, resentirá la falta de compañía. Es lo que tú piensas equivocadamente de ti y no lo que consideran los demás, lo que realmente te impide relacionarte con otros con más facilidad. ¡Cambia tu pensamiento negativo y transformarás tu manera de actuar!
Nadie espera que seamos perfectos; por lo tanto, es importante que bajemos nuestro nivel de auto exigencia y que, en lugar de vivir en función de otros esperando su reconocimiento y aprobación, comencemos a ser nosotros mismos.
Recuerda que no siempre podremos recibir lo que esperamos de algunas personas y de la vida, pero sí podemos cambiar la actitud con la que la afrontamos y tomar lo mejor que ella nos ofrece cada día.
PARA POTENCIAR TU CARISMA
Haz una lista con tus cualidades. Incluye en ella las características positivas de tu personalidad y agrega tus logros y éxitos personales. Léela varias veces al día, para reforzar la confianza en ti mismo.
Saluda a un desconocido cada día. Usa algunas frases sencillas de saludo como: "Buenos días", "buenas tardes", "muchas gracias"… Ellas pueden ser suficientes para establecer un contacto con otras personas. Acompaña tus saludos siempre con una sonrisa, y gana confianza.
Busca puntos en común con otras personas. Es más fácil iniciar una conversación con una persona desconocida hablando sobre deportes, el clima, el trabajo… para descubrir, poco a poco, cuáles son los temas de interés mutuo.
Muéstrate colaborador, alegre y entusiasta. Nadie quiere la compañía de personas negativas y pesimistas. Sonríe y muéstrate siempre dispuesto a escuchar, compartir y colaborar.
Atrévete a vivir con pasión. Evita reprimir tus verdaderos sentimientos y forma de ser por miedo a sufrir el rechazo de los demás y atrévete a expresar lo que sientes y piensas para que tengas la oportunidad de ser feliz.
Sé tu mismo. Piensa en que no podemos caerle bien a todo el mundo, y que siempre habrá personas diferentes a ti. Confía en ti mismo y atrévete a mostrarte tal cual eres. No te sientas culpable por tus errores ni disminuido por tus diferencias personales.
"No te quedes anclado en el dolor o la tristeza que sientes frente a una pérdida o a un cambio. Vamos, ¡tú puedes superarlo y manejarlo!... es tiempo de aceptar, sanar, perdonar y pasar la página"
NO OLVIDES
1
CUIDA TU POSTURA CORPORAL
Aprende a ser consciente de ella, mírate en un espejo o en una vitrina y endereza la espalda, estira el cuello, levanta ligeramente la cabeza, sonríe, abre bien los ojos y mira hacia adelante con seguridad y optimismo. No permitas que el peso de las responsabilidades y los compromisos te haga sentir abrumado y encorvado.
2
RESPETA TUS HORAS DE COMIDA
Haz tres comidas balanceadas al día. Procura comer a la misma hora para que tu cuerpo no sufra y puedas recuperar la energía. El estrés, la ansiedad y la velocidad con la que vivimos hoy en día, nos impide, muchas veces, mantener una rutina saludable.
3
DÉJATE SORPRENDER
Recupera la visión del niño que es capaz de reconocer, apreciar y valorar todo lo que sucede a su alrededor. Comienza por invertir unos minutos en observar el entorno natural que rodea tu vida, disfruta de sus colores y de su diversidad de formas y funciones. Aprecia el regalo de la vida y compártelo con tus personas queridas.
4
VÍSTETE DE OPTIMISMO
Busca una buena razón para levantarte animado. Puede ser el encuentro con una persona querida, un proyecto nuevo, un trabajo que disfrutas, el servicio que le brindarás a otro, la resolución de un conflicto… y prepárate para tener un día maravilloso. En lugar de imaginar todo lo negativo que encontrarás,
invierte tu rutina mental y visualiza todos los eventos que quieras tener de una manera positiva en tu día.
5
SAL DEL DOLOR
No te quedes anclado en el dolor o la tristeza que sientes frente a una pérdida o a un cambio. Vamos, ¡tú puedes superarlo y manejarlo! En lugar de pensar en lo que perdiste, reflexiona acerca de todo lo que aprendiste y en la posibilidad de ganar madurez, conciencia y fortaleza. Es tiempo de aceptar, sanar, perdonar y pasar la página.
6
DISFRUTA TU SOLEDAD
La soledad es un estado que permite conocernos mejor, establecer nuestras metas y sueños, recuperar el equilibrio y prepararnos para compartir con otros. En lugar de sufrirla o de perderla evadiendo la oportunidad de estar a solas contigo, aprende a usar ese tiempo eficazmente en la consecución de tu felicidad.
7
CONTEMPLA EL CIELO ESTRELLADO
Busca la manera de salir fuera de la ciudad para alejarte de sus luces artificiales y disfrutar de una noche estrellada. Para mí, las de luna llena tienen un encanto muy especial. Acostarte como cuando eras pequeño encima del césped por unos minutos para observar el cielo y recordar el poco o mucho conocimiento de astronomía que tienes, hará que te sientas vivo y entusiasmado por la vida.
viernes, 7 de agosto de 2009
MEJOR COLORADO UNA VEZ QUE PÁLIDO TODA UNA VIDA
"Hay pocas cosas tan liberadoras como atrevernos a expresar lo que queremos, sentimos y pensamos, sin temor a la reacción de los demás. Por supuesto, somos responsables de elegir el mejor momento para hacerlo"
Todos queremos ser tratados con respeto y consideración; también esperamos que respeten nuestras elecciones y que nos tomen en cuenta cuando vayan a hacer algo que, de una u otra forma, nos pueda afectar. Pero, qué sucede cuando no recibimos un buen trato porque hay personas que se aprovechan de nuestra nobleza, ingenuidad o necesidad, tratando de sacar ventaja de nosotros en todo momento.
Seguramente pensamos que son ellos los que deben cambiar, para que mejore el trato que nos dan. Pero la verdad es que somos nosotros quienes debemos cambiar nuestro comportamiento y actitud, pudiendo decir: "¡Ya basta! A partir de ahora no le vamos a permitir a nadie que nos maltrate, porque tenemos derecho a ser tratados con respeto y consideración".
Me he dado cuenta, a través de los años, de que somos más víctimas emocionales y mentales de nosotros mismos que de los demás, a quienes, generalmente, hacemos responsables de nuestra infelicidad. Sólo si nos queremos, nos valoramos y nos respetamos lo suficiente, podremos establecer límites necesarios para no permitirles a otros que nos sigan abusando y maltratando de alguna manera. Ese monólogo silencioso y negativo que mantenemos en la cabeza y que nos induce a complacer, a conceder, a permitir y hasta a resistir el abuso por parte de ciertas personas… tiene que cambiar.
No importa cuáles hayan sido las condiciones afectivas y familiares donde crecimos, ahora que somos adultos podemos sanar emocionalmente, salir del resentimiento que guardamos y cambiar las creencias equivocadas que nos hicieron actuar sumisamente, justificando siempre a los demás, aun cuando fuesen en contra de nosotros.
Pregúntate: "¿Qué es lo peor que puede pasar si digo que no?". Y prepárate para afrontarlo y pagar el precio de lo que significa comenzar a vivir con más dignidad y respeto hacia ti mismo y en tu relación con los demás. Hay pocas cosas tan liberadoras como atrevernos a expresar lo que queremos, sentimos y pensamos, sin temor a la represalia o a la reacción de los demás. Por supuesto, somos responsables de elegir las palabras y el mejor momento para hacerlo. Ponte en el lugar donde quieres estar, actúa como si ya estuvieras ahí, y enséñale a los demás cómo quieres ser tratado.
Para que te traten con respeto
Recupera tu seguridad. Prepárate para que seas más independiente, estudia, ahorra… Ponte una meta y comienza a trabajar en ella. Apóyate en tus logros y gana confianza en ti mismo.
Toma en cuenta tus deseos. Antes de responder al requerimiento de otra persona, piensa en qué quieres hacer y cómo te gustaría responderle… tómate unos minutos para responder con conciencia en lugar de reaccionar con tu vieja programación.
Atrévete a decir lo que piensas. Anímate a expresar tu punto de vista, con serenidad y confianza. Aun cuando la otra persona pudiera estar en desacuerdo, ambos tienen el derecho y la responsabilidad de expresarse y escuchar para llegar a un acuerdo.
Aprende a decir que no. Ensaya decir no, sin sentirte culpable o temeroso. Es importante que seamos capaces de establecer límites que no les permitan a los otros seguir abusando de nosotros.
Independencia responsabilidad y Derechos
Cada una de las diferentes etapas de la vida nos pone en la situación de afrontar el reto de vivir un cambio. Un ejemplo típico es el momento en el que nos corresponde buscar nuestra independencia, porque llegamos a la edad en la que dejamos de ser niños protegidos por nuestros padres, y comenzamos a experimentar la necesidad de autoconducirnos, buscando intuitivamente tomar nuestras decisiones y tener nuestro propio estilo de vida. Por supuesto, esto implica salir del espacio protector de nuestra familia, para comenzar a asumir la responsabilidad de nuestra vida totalmente.
No es fácil para una persona que quiere independizarse aceptar que debe comenzar a hacer sus propias elecciones y que debe dar los pasos necesarios para iniciar una vida profesional que le dé experiencia, madurez y los recursos necesarios para construir su propio espacio vital. Muchos se resisten por el temor de no sentirse preparados para manejarlo y lograrlo con éxito, y pretenden seguir dependiendo de sus padres económicamente. Pero, eso sí, viviendo como quieren, sin respetar las reglas que existen en el hogar. Se buscan excusas para postergar y evitar la toma de esa responsabilidad, diciendo cosas como: "Todavía estoy muy pequeño", "mis padres no quieren que me independice", "mis amigos todavía están en su casa y dependen de su familia"… ¡aunque tengan casi treinta años!
Pero lo cierto es que no necesariamente estamos hablando de tener que irse de la casa familiar, sino, más bien, de desarrollar la capacidad de tomar las riendas de la vida, asumiendo el compromiso de participar y compartir responsabilidades, haciendo sus propias elecciones y aceptando las consecuencias de las mismas, sin hacer a otros responsables o culpables de lo que les pase.
Al principio, nos puede resultar un tanto difícil y estresante, pero con los días y la voluntad de lograrlo, vamos experimentando una mayor confianza en nuestras capacidades y en la vida.
Claves para comenzar a vivir como adultos
Asume que ya no eres un niño. Esto no significa que pierdas la capacidad de disfrutar la vida, la posibilidad de seguir compartiendo con tus amigos o que debas renunciar a una parte de tu personalidad. Por el contrario, sigues siendo quien eres, sólo que comienzas a actuar con más conciencia de ti mismo y a ocupar tu lugar, con derechos y obligaciones en tu familia y tu comunidad.
Toma las riendas de tu vida. Siéntete en capacidad de tomar tus propias decisiones y de afrontar, como un adulto, sus consecuencias, aun cuando puedes consultarlas con aquellas personas que tienen el conocimiento y la experiencia necesarios para darte un buen consejo. Recuerda que eres tú quien debe tomar la decisión final. Deja de esperar y comienza a actuar.
Gana experiencia. Mantente abierto y dispuesto a aprender de cada persona y situación. Atrévete a poner en práctica lo que sabes, y date la oportunidad de vivir nuevas experiencias. Recuerda que es la práctica la que más nos enseña.
Sal de tu zona de comodidad. Muchas personas desean disfrutar del beneficio protector de su familia, pero no están dispuestas a permitir que intervengan en sus decisiones. Siéntete dispuesto a pagar el precio de crecer, para que puedas ganar madurez y autonomía para conducir tu vida.
Pasos para sentirte más seguro
"Hay personas que sufren recordando lo que tenían, lo que dejaron o lo que les quitaron, y llenas de nostalgia y tristeza se enfrentan a una situación nueva"
Conviértela en acción. Evita darle vueltas en la cabeza a lo que ya decidiste y busca los recursos que te hagan falta para afrontar y superar los obstáculos que se pudieran presentar en el camino y disfruta del recorrido.